Roland Garros. Dominic Thiem, en un momento crítico: perdió todos los partidos que jugó este año

PARIS – Fue finalista aquí no hace mucho, en 2018 y 2019. Después de Rafael Nadal, parecía ser el indicado para adueñarse del reino naranja en el Bois de Boulogne. Pero, hoy, cuesta mucho reconocer en Dominic Thiem al jugador que hace un par de temporadas llegó a ser el número 3 del mundo y se consagró campeón del US Open en 2020.

Thiem, hoy muy lejos del jugador que deleitaba a la multitud en el ATP de Buenos Aires, donde fue campeón en 2016 y 2018, se despidió muy temprano de Roland Garros. Apenas pasado el mediodía de la primera jornada, firmó el adiós con una derrota por 6-3, 6-2 y 6-4 frente al boliviano Hugo Dellien, en poco más de dos horas de acción. En su vuelta a París, marcó 29 tiros ganadores y se hundió con 42 errores no forzados, el triple de los que cometió su rival (14).

La situación de Thiem comenzó a complicarse en 2021, con dolores en la muñeca derecha. Su última gran actuación fue la semifinal del Masters 1000 de Madrid. Pocas semanas después, perdió en la primera rueda del abierto francés con el experimentado español Pablo Andújar. Luego se despidió en su debut en el césped de Mallorca; fue su último torneo, en junio pasado, antes de anunciar su baja por una desinserción de la vaina del cubital posterior de la muñeca derecha.

Estaba previsto que esa dolencia lo dejara fuera del tour varias semanas. Más tarde expresó que no se iba a someter a ninguna cirugía. Pasaron los meses y los torneos, y el regreso se hizo esperar. Iba a jugar el ATP de Córdoba, en febrero pasado, pero poco antes del arranque del torneo se dio de baja. “En los últimos días sufrí una lesión menor entre mis nudillos, un esguince en mis ligamentos. Lo positivo es que están perfectamente bien, pero siento mucho dolor en la mano”, dijo entonces.

Al final, jugó su primer torneo del año en el Challenger de Marbella, a fines de marzo; perdió con el cordobés Pedro Cachin, lo que era considerado algo lógico, por tratarse de su primer encuentro en nueve meses. Ya sin problemas en lo físico, probó en los torneos de Belgrado, Estoril, Madrid, Roma, Ginebra, y ahora en Roland Garros: siete partidos, siete derrotas. Su última victoria fue justo hace un año, ante el húngaro Martin Fucsovics, en la segunda rueda del Masters 1000 de Roma. Thiem no anda con vueltas: “Para ser honesto, en todos los partidos que jugué desde que volví, sentí que estuve muy muy lejos de poder ganar”.

Minutos después de la derrota, agregó: “No fue un buen partido en absoluto, pero es lo que toca. Sabía que iba el regreso iba a llevar algo de tiempo, pero siento que el nivel de los jugadores que compiten aquí es muy alto y yo todavía no estoy en ese nivel. Estuve trabajando duro, pero aún no es suficiente. Tengo que aceptarlo, aunque es algo duro. Y la verdad es que duele una derrota tras otra, semana tras semana. Tampoco es que esperaba ganar muchos partidos, eso hubiera sido una sorpresa. Esto es doloroso, estoy muy decepcionado. Pero hay que seguir”.

Thiem expresó que ya no siente dolores, tampoco tiene problemas mentales ni se siente asustado. “El problema es que en las prácticas siento que la derecha sale bien, pero en los partidos las cosas son diferentes. Especialmente en un Grand Slam, porque me siento un poco más ansioso, más nervioso, y eso repercute en mi cuerpo, y eso es tóxico para mi derecha, porque estoy errando un montón, todavía no tengo la sintonía fina. Eso fue lo que pasó hoy, me equivoqué mucho. Y siento también que aún no tengo suficiente potencia en mis tiros, no lastimo con el primer saque, el revés aún no es lo suficientemente veloz, y a veces tomo decisiones estúpidas durante el punto, intento drops o tiros a las líneas en un mal momento”.

De todos modos, el austríaco, que hoy está 194º en el ranking mundial, ve la luz en el final del túnel. “La clave es la paciencia, estar tranquilo, trabajar en lo que no está funcionando y luego todo regresará, pero tomará tiempo. No sé cuánto; no puedo decir voy a trabajar duro una semana y en el próximo torneo voy a estar jugando bárbaro. Tengo que ser paciente y saber que esto llevará unos meses más hasta decir: OK, ya estoy listo para ganarles a los jugadores top de nuevo”. Posiblemente en las próximas semanas intente bajar un poco el nivel de exigencia y jugar unos Challengers. Se verá, en los próximos meses, si el ex número 3 del mundo consigue regresar a la elite.

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